Argentina Indígena es un movimiento para la recuperación y difusión de la música y en general del arte de las culturas aborígenes y criollas. Este proyecto sin término de realización, que lleva adelante Fundación Norte, busca y lleva a cabo la revalorización y la revitalización de un patrimonio que, como resultado del desconocimiento, de la discriminación o de la negación, corre graves riesgos de desaparecer. Las bases fueron sentadas en Salta en 1977, con el comienzo de la tarea de recopilación de la música de los pueblos indios, emprendida por Silvia Barrios, cantante y antropóloga.
ARGENTINA INDÍGENA es también el nombre del espectáculo, resultante de esta tarea, que con la participación y la guía de los maestros del canto y de la danza de cada pueblo, conjuntamente y con la dirección de Silvia Barrios, se presentó por primera vez sobre un escenario en 1987 en el Teatro San Martín de Córdoba.
ARGENTINA INDÍGENA es entonces un espectáculo de canto y danza que muestra en sus presentaciones el riquísimo patrimonio musical tradicional, de los pueblos aborígenes y criollos de raíz india, de la región de mayor multiplicidad étnica, el Norte Argentino, volcado en todo su esplendor musical, artesanal y coreográfico.
Fue creado y está dirigido por Silvia Barrios, a partir de la tarea de detección de músicos, de recopilación y de revitalización de expresiones musicales, realizada en estas comunidades, desde 1977 hasta la fecha.
Está conformado por diversas manifestaciones de distintas culturas de cuatro áreas diferentes: WICHI-MATACO, CHOROTE, CHULUPÍ o NIVAKLÉ, CHIRIGUANO-CHANÉ, ANDINA Y CRIOLLA DE RAÍZ INDIA. Y es la intención incorporar la riqueza de las restantes culturas aborígenes del país.
Han participado hasta ahora de este espectáculo alrededor de doscientos cincuenta músicos, cantores y bailarines de las diferentes culturas, abarcando desde recitales solistas de Silvia Barrios (también llamados CANTO DEL ORIGEN), hasta presentaciones conjuntas de más de setenta personas. Todos sus integrantes son legítimos portadores de un arte vivo (aunque a veces escondido) en la tradición oral de sus pueblos. Muchas veces se rota a sus integrantes, para posibilitar la participación de la mayor cantidad de músicos en la experiencia del escenario, para ellos trascendente, con el refuerzo de la dignidad y de la conciencia étnica que esto implica. Todos los participantes, fuera de la época de conciertos, vuelven a sus formas tradicionales de vida como pescadores, cazadores, recolectores, artesanos u obreros, en las comunidades indias, en los pequeños pueblos o en las villas suburbanas de las ciudades.
Su flexible estructura permite a ARGENTINA INDÍGENA adaptarse a cada requerimiento, conservando su esencia, ya en los recitales individuales, ya en las presentaciones numerosas, dadas las distintas posibilidades de combinación de sus partes.
Integran ARGENTINA INDÍGENA los únicos músicos aborígenes de distintos pueblos y criollos de raíz india que llegan a los escenarios conjuntamente, para mostrar en forma directa sus cantos y danzas ancestrales, en muchos casos perdidos por decenas de años.
Desde el fondo de la América India, con siglos o milenios en el tiempo y un color casi intacto,
existen pueblos que, con la oscuridad de lo no develado y la transparencia de lo auténtico,
ponen en movimiento y en sonido la América más recóndita.
Los pueblos que llegaron después para quedarse, ofrecieron también su color y su calor, impregnando el nuevo tiempo con sus sentires y con sus haceres.
Es así que como río venturero, fluye en estas tierras el Canto.
Endecha o rezo, proclama o serenata, embriaguez o lágrima, intimidad o fiesta...
Fluye el canto, desde los indios que nos habitan, oscuro, ancestral...
Desde el criollo que somos, gallardo, buscando y construyendo síntesis. Fluye el canto y, con sonido argentino, confluye.